miércoles, 22 de mayo de 2019

Tipos de familia


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La educación de nuestro país tiene muchos problemas por resolver y debemos empezar a darles solución si de verdad queremos lo que últimamente se está repitiendo con insistencia: un cambio educativo. La relación familia-escuela es uno de los temas que más me preocupan y tengo mis motivos. En la actualidad existe una gran desconfianza y recelo entre padres y docentes. Algo que, por desgracia, es cada vez más intenso y generalizado. Un gran número de padres (no todos) creen que la culpa de lo que ocurre con sus hijos y el mal funcionamiento del sistema educativo lo tiene la escuela y, al mismo tiempo, muchos profesores (tampoco todos) creen que la culpa de cómo están los niños es de sus padres por la educación que les están dando.

Noticia


Escuelas de familias: qué son y cómo ayudan a la educación de los niños.

La familia es el primer agente socializador de los hijos por lo que educar bien es un reto, una responsabilidad y una de nuestras mayores satisfacciones. Actualmente la sociedad compleja y sus influencias en los niños hace que nos enfrentemos a un reto; las escuelas de familias son reuniones que proporcionan un marco ideal para intercambiar experiencias y contrastar rutinas en la educación dentro del hogar familiar.

Ser madres y padres es complejo, continuo y gratificante, pero al mismo tiempo difícil porque no tenemos las herramientas necesarias para este trabajo ni “el manual de instrucciones” para afrontar cada situación; se trata de desarrollar un aprendizaje ensayo-error acompañado de sentido común, paciencia, cariño y dedicación. Los padres necesitan de información y formación previa. Aquí es donde una Escuela de Familias ayuda a conocer herramientas y orientaciones útiles que les permitan enfrentar con mayor capacidad la tarea sobrellevar una educación dentro del hogar familiar.

En muchas ocasiones los padres intentamos educar a nuestros hijos siguiendo pautas semejantes a las que recibimos nosotros cuando éramos niños, sin embargo en la actualidad la sociedad ha cambiado vertiginosamente y la familia se ha visto implicada, no ha quedado ajena a estos vaivenes sociales: publicidad, avances tecnológicos, crisis económica, estructuraciones familiares…

Desde la Escuela de Familias surge la posibilidad de estimular la participación activa y el esfuerzo por contrarrestar los problemas que se presentan en la familia y en la sociedad, se trata de promover una educación PREVENTIVA Y EFICAZ, no podemos educar “apagando fuegos”, es importante “perder el tiempo” hablando de la educación de nuestros hijos. La Escuela de Familias contribuye al encuentro y reflexión de manera colectiva sobre la tarea educativa que se realiza con los hijos. En la educación no existe un modelo único ni exclusivo, debemos adaptarnos a cada hijo y a sus circunstancias. Madres y Padres, mediante la escucha y presencia activa, participarán y dialogarán aprendiendo unos de los otros y compartiendo experiencias e inquietudes.

¿Cuándo podemos hablar de Escuela de Familias?

Las escuelas de familias constituyen un espacio de conocimiento e intercambio, de aportaciones y de desarrollo para resolver dudas y compartir inquietudes.

“QUÉ ES”

-Un foro de formación y encuentro.

-Un espacio de diálogo, discusión e intercambio de experiencias.

-Una programación y una evaluación de actividades vinculadas al contexto educativo de los hijos.

-Un compromiso de asistencia y participación.

-Un trabajo en grupos para adquirir herramientas aprovechables en la difícil tarea de educar.

“QUÉ NO ES”

-Un ciclo de conferencias.

-Un consultorio psicológico.

-Una serie de actividades desvinculadas del centro educativo de los hijos.

-Un lugar de entretenimiento, para “pasar el rato”.

¿Para qué sirve una Escuela de Familias?

Partiendo de las situaciones cotidianas y de las dinámicas de funcionamiento del grupo familiar, en la Escuela de Familias se propician momentos de reflexión identificando y analizando las diferentes etapas que cumple una familia, se promueve la comunicación entre los integrantes y con el entorno de la comunidad educativa, se identifican las situaciones problemáticas que se crean en el interior del núcleo familiar teniendo en cuenta los distintos roles y funciones… en definitiva una Escuela de Familias es uno de los mejores medios para mejorar la calidad educativa de la estructura familiar.

Para que estas reuniones se puedan establecer como escuela de padres deben contar con una periodicidad regular y una asistencia sistemática.

Necesitamos una Escuela de Familias para:

-Manejar información “fiable” y adecuada a nuestras necesidades como padres. Tenemos mucha información, a veces demasiada.

-Tener seguridad a la hora de educar. Conocer los pasos que vamos dando, tener “la sensación de hacer bien las cosas”.

-Contar con orientación para solventar nuestras dudas.

-Sentir empatía con nuestros/as hijos/as. Entender cómo podemos ponernos en su lugar y tener en cuenta los sentimientos de todos los miembros que conforman el núcleo familiar.

-Organizar rutina y obligaciones: Saber emplear el tiempo para dar prioridad a las cosas importantes, entre ellas pasar tiempo de calidad con los niños.

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
oaeducacion.wordpress.com/

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Familia y escuela



Las relaciones entre la familia y la escuela están basadas en el recelo y la desconfianza mutua. Los padres cuestionan el papel y la labor que desempeña el profesorado y éstos, a su vez, hablan de la dimisión de las familias en su acción educativa. Si a todo esto le sumamos una falta de diálogo y comunicación entre ambas instituciones podemos afirmar con rotundidad aquello de “Houston, tenemos un problema” pues familias y escuela no se pueden permitir el enfrentamiento: deben avanzar juntos, de la mano ya que está en juego el futuro de la infancia, es decir, el futuro de nuestra sociedad.

Hay que dejar a un lado prejuicios, falsas ideas y creencias y establecer un nuevo modelo de relación entre la familia y la escuela. Para ello se debe actuar como un auténtico equipo educativo capaz de mejorar la educación.

Póster


martes, 21 de mayo de 2019

Consejo

Estas claves nos ayudarán a iniciar el camino hacia un entendimiento entre padres y docentes con el objetivo de formar un equipo educativo de calidad.

- Los docentes tienen que establecer relaciones positivas y productivas con las familias, y mantener una relación abierta, amistosa y cooperadora con la familia de cada niño; animarlas a que se impliquen en los programas educativos y fomentar las relaciones de los niños con sus familias.

- Los buenos docentes trabajan para establecer buenas relaciones con las familias, para participar en la educación de sus hijos.

- Puesto que los niños viven en un entorno familiar y comunitario y dado que las investigaciones indican que la eficacia de la educación infantil depende de la cooperación de los padres y comunidades, los profesionales de la educación infantil necesitan conocer este hecho para realizar su cometido.

Consejo

Comunicación familia-escuela: 5 claves para mejorarla.

5 claves comunicación familia escuela


CLAVE 1. EVITAR EL USO DE UN DOBLE LENGUAJE.

Es decir, por delante hablo de una manera pero por detrás de otra totalmente distinta. Esto hace que perdamos algo esencial: el principio de sinceridad. Si los padres tenemos algún problema debemos abordarlo cara a cara con el profesor correspondiente y en el espacio y tiempo asignado. Los problemas con el profesor no se solucionan en los “corrillos a las puertas del cole” o en los “grupos de Whatsapp de la clase” pues los malentendidos crecen y se amplifican.

Para que esto ocurra y los padres vengan a la escuela a exponer sus problemas abiertamente los profesores también debemos mostrar una actitud sincera y de confianza. De esta manera expondrán sin miedo sus desacuerdos, críticas constructivas… Como afirma Bernabé Tierno “ser sincero no consiste en decir todo lo que se piensa sino en no decir nunca lo contrario de lo que pensamos”.

Todo esto nos ayudará a mejorar y crecer. De este modo a quien más estaremos ayudando es a nuestros hijos y alumnos. No lo perdamos de vista.

CLAVE 2. ESCUCHAR.

La escucha es la clave de la comunicación. Lo que ocurre es que el mayor problema de la comunicación es que “no escuchamos para entender, escuchamos para contestar”. Como afirma Josef Ajram:

Es vital que escuchemos a la gente y estemos dispuestos a entendernos. No sirve de nada tener un guión establecido y contestar sin haber escuchado. Es más, si se hace eso, la ira o el enfado de la otra persona irá en aumento, ya que percibirá inmediatamente que no has escuchado nada de lo que te ha argumentado. Estar hablando con personas que les da igual lo que digas…

Por tanto, esta es una de las claves y tareas pendientes para avanzar y progresar. Es difícil conseguir una unión y entender la máxima “somos un equipo” si no somos capaces de basar nuestra comunicación en el poder de escuchar, comprender y reflexionar sobre lo que comunicamos.

CLAVE 3. PREGUNTAR.

Si queremos mejorar nuestra comunicación es fundamental que preguntemos y nos preguntemos. En palabras de Fernando Botella:

Las preguntas son la fuerza que impulsa el pensamiento en una u otra dirección. Sin las preguntas no hay pensamiento posible. Sin las preguntas no hay foco. Sin las preguntas no hay dirección en la que pensar. Las preguntas nos permiten huir de las creencias previas si éstas no nos son útiles. Nos dan la posibilidad de conocer y acceder a nuevas formas de resolver algo. Nos llevan a un nuevo Hacer…

Por eso es tan importante que padres y docentes aprendamos a preguntar ya que nos ayudará a aprender sobre lo que está sucediendo y nos evitará un sinfín de malentendidos y de conflictos fácilmente solucionables.

Preguntar nos llevará a comprendernos mutuamente aunque como destaca Rolando Martiñá:

Comprender(se) no es cosa fácil, porque además – según A. Cortese- algunas investigaciones sobre la relación entre cerebro, comprensión y memoria, establecen que:

-Usamos habitualmente sólo un cuarto de nuestra capacidad para escuchar.
-Usamos solo un décimo de nuestro potencial de memoria.
-En ocho horas olvidamos la mitad de lo que hemos oído.
-Finalmente, olvidamos el 95% de lo escuchado , a menos que no sea recordado después.
-Y lo poco que recordamos, a menudo lo deformamos a través de los filtros socioeconómicos y culturales.

Como puedes comprobar, es un tema que debemos tomarnos muy en serio.


CLAVE 4. HUMILDAD.

Todos nos equivocamos a diario: padres y docentes. Y debemos ser capaces de asumir nuestros errores y aprender a reconocer que nos hemos equivocado. En muchas ocasiones esa actitud de “estar a la defensiva” no nos ayuda a reconocerlo y llevamos el error hasta sus últimas consecuencias con tal de no quedar mal ante nadie. Errar es humano y reconocerlo es una muestra de humanidad y sinceridad. De esta manera estamos transmitiendo también un mensaje a nuestros hijos y alumnos: hay que saber reconocer los errores. ¿Qué mejor manera de hacerlo que a través de nuestro ejemplo?

CLAVE 5. ENFOQUE POSITIVO

Si centramos la comunicación siempre a través de un enfoque negativo, es decir, para comunicar a las familias lo que hacen mal, lo que hacemos es magnificar el fracaso. Debemos poner el foco en lo positivo, en lo bueno. No solo hay que citar a los padres de aquellos alumnos que van mal y no trabajan sino aquellos que se esfuerzan y obtiene resultados positivos para felicitarlos y animarlos a que continúen con ese trabajo.

Curiosidades

Vias de comunicación entre colegios, padres y alumnos 1. Página web . La función de un sitio web es reunir toda la información general re...